¿Vuelve el “mar de girasol”? Fuerte salto productivo y un escenario global que abre una oportunidad inédita

El girasol tomó protagonismo en las últimas campañas y se espera que la demanda internacional crezca. Este jueves se llevó a cabo el Congreso de la Asociación Argentina de Girasol y el presidente de la entidad, Juan Martín Salas Oyarzun, habló del potencial del cultivo.

El dirigente señaló que Argentina puede tener un “mar de girasol”. “Si la demanda internacional se mantiene firme y recuperaremos la superficie que tuvo el cultivo en Argentina a fines del siglo XX, podemos llegar a producir 9,5 millones de toneladas”, dijo durante el discurso de apertura.

Girasol, el cultivo a explotar

En la última campaña hubo una suba de la producción de 94 % respecto de la campaña 21/22. Además, este incremento se da en un contexto internacional de alta demanda.

Sin embargo, Salas Oyarzun reclamó menos presión impositiva y mejoras en infraestructura para sostener el desarrollo y la producción. “Estamos transitando un momento histórico del girasol argentino”, afirmó Salas Oyarzun.

El mar de girasol, en parte, ya sucede en Argentina. Para esta campaña se espera una producción similar a la campaña de 1999 de 7 millones de toneladas. La diferencia es que se destinaron 1,3 millones de hectáreas menos.

“La exportación de aceites y otros productos de la cadena ha ingresado al país casi un 50% más de divisas en 2025 respecto del año anterior”, destacó el presidente. Además, resaltó que la producción de aceite en 2025 fue la más alta desde el año 2000. Para este año, se espera que la tendencia continúe y se pronostica un mayor nivel de inversión.

Por último, Asagir informó que los rendimientos de las últimas dos campañas mostraron un potencial en crecimiento. “El sector de desarrollo genético e investigación viene mostrando resultados concretos con cada vez más programas de desarrollo locales”, mencionó Salas Oyarzun.

A pesar del crecimiento, el presidente indicó que se deben reducir las brechas entre los rindes potenciales y los obtenidos. “Al expandir el área productiva se hace más evidente el desafío de infraestructura general y logística tanto por tierra como fluvial y marítima”, afirmó.

De esta manera, se espera que el girasol sea protagonista y encuentre una mayor producción en las próximas campañas. El desafío no solo será más superficie, sino que también tecnología y acompañamiento de la situación económica e impositiva.