El trigo finalizó la jornada con leves ajustes negativos. Las lluvias previstas desde Montana hasta Minnesota durante la próxima semana, junto con precipitaciones en gran parte de Canadá, actúan como factores bajistas. Sin embargo, las preocupaciones por una ola de calor en Europa occidental y las dudas sobre las cosechas del hemisferio norte limitan las pérdidas. A su vez, el recorte en las estimaciones de producción y área sembrada por parte de una prestigiosa consultora rusa para este país aporta sostén adicional a los precios.
El maíz cerró la rueda en terreno negativo. El cereal se ve presionado por ventas especulativas y por operaciones de posicionamiento de los fondos, en la previa al vencimiento de contratos. La caída del petróleo y la firmeza del dólar refuerzan la presión bajista. Sin embargo, el buen ritmo de la demanda externa estadounidense y la expectativa de nuevas compras por parte de China limitan mayores pérdidas.
La soja concluyó con bajas intradiarias. El cultivo opera condicionado por la presión de fondos, que continúan reduciendo posiciones en el mercado de Chicago. A su vez, la baja del crudo actúa como un factor bajista por su impacto sobre el complejo de biocombustibles, mientras que la apreciación del dólar resta competitividad a las exportaciones estadounidenses, jugando en la misma dirección. Las expectativas de mayor demanda desde China limitan parcialmente la tendencia negativa.