El mercado sigue ajustando

Los futuros de la soja estadounidense suben hoy miércoles, rebotando desde un mínimo de tres semanas en la sesión anterior, incluso cuando los precios siguieron bajo presión en medio de las expectativas de que la demanda seguirá deprimida debido al brote de coronavirus.

Los futuros de trigo en Chicago caen alrededor del 2% el miércoles y se dirige a su nivel más bajo en más de tres semanas debido a las sólidas perspectivas de cosecha mundial y la venta técnica.

El contrato de trigo más activo en Chicago (CBOT) cayó 2.1% a usd 198.14 por tonelada con una caída de usd 3.86, por tercera sesión consecutiva.

El Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA) estimó que el 62% del trigo de invierno de EE. UU. estaba en buenas o excelentes condiciones, estable en la semana y ligeramente por encima del año pasado.

Los pronósticos de lluvia en la región exportadora del Mar Negro también disminuyeron la preocupación sobre el impacto del clima seco en los cultivos de trigo.

«Las lluvias se expanden gradualmente a través de (zonas) de trigo de Ucrania / Rusia en las próximas dos semanas, aliviando el estrés sobre el crecimiento vegetativo del trigo», dijo el Grupo de Clima de Productos Básicos.

Egipto, el mayor comprador de trigo del mundo, compró 120.000 toneladas de trigo ruso por debajo de lo esperado en una licitación el martes.

Los comerciantes mostraron poca reacción a los movimientos de los países de la región del Mar Negro para limitar las exportaciones durante la epidemia de coronavirus, y se consideró que las medidas tenían poco efecto sobre el suministro internacional.

Ucrania está lista para prohibir las exportaciones de trigo si las ventas exceden los límites acordados con los comerciantes, dijo a Reuters el viceministro de Economía a cargo de la agricultura.

La soja CBOT bajó un cuarto de centavo a usd 314.06 por tonelada, habiendo caído a su nivel más bajo desde el 19 de marzo a usd 310.45 más temprano en el día.

El maíz bajó un 0.4% a usd 130.21 por tonelada después de caer 1.7% en la sesión anterior, cerca de un mínimo de 3-1 / 2 años.

El riesgo de interrupción de la producción de carne en los Estados Unidos, con efectos colaterales en la demanda de alimentos para el ganado, continuó afectando al mercado de la soja y maíz.

«Será un gran problema para la demanda de harina de soja a medida que cierren las plantas de procesamiento de carne de Estados Unidos», dijo un comerciante con sede en Singapur en una empresa comercial internacional.

«Los precios de la harina de soja siguen siendo bastante altos, dados los temores de una menor demanda».

Las importaciones de soja de China, el principal comprador mundial de semillas oleaginosas, cayeron un 13% en marzo respecto al año anterior a un mínimo de más de cinco años, según mostraron datos el martes, después de que las lluvias retrasaron los cargamentos de Brasil y el brote de coronavirus perjudicó la demanda

Varias plantas procesadoras de carne de EE. UU. implementaron cierres temporales la semana pasada después de que los trabajadores contrajeron el coronavirus, lo que provocó temores de un efecto indirecto en la demanda de harina de soja ampliamente utilizada para alimentar al ganado.

El maíz está bajo presión ya que los bajos precios del petróleo pesan sobre la demanda de etanol. Más de un tercio de la cosecha de EE. UU. Se utiliza para producir biocombustible de etanol.

Otros mercados en el mundo

El dólar aumentó las pérdidas el miércoles cuando los inversores regresaron con cautela a las monedas más riesgosas después de que el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se dispuso a revertir algunas restricciones establecidas para contener la pandemia de coronavirus.

Las acciones estadounidenses subieron el martes porque el optimismo de que la administración Trump podría moverse para aliviar los bloqueos del brote de coronavirus eclipsó los preocupantes informes de ganancias de JPMorgan y Wells Fargo.

Alivio en China

Las procesadoras de soja en el sur de China han comenzado a recibir porotos de soja nuevamente de América del Sur, aliviando la escasez de suministro en el principal mercado mundial, dijeron trituradoras y analistas.

Los compradores chinos traen soja para convertirla en harina de soja para el sector ganadero y el aceite de cocina, pero las lluvias en el principal proveedor de Brasil a fines de febrero han retrasado la cosecha y las exportaciones, reduciendo los inventarios de soja y harina de soja en China para registrar mínimos y obligando a algunas trituradoras a frenar las operaciones.

Sin embargo, con las condiciones climáticas mejoradas, se espera que los envíos desde el país sudamericano lleguen a los puertos de China en grandes volúmenes en las próximas semanas.

«La mayoría de las plantas (de trituración) en Guangdong y Guangxi han reiniciado sus operaciones en los últimos días», dijo un gerente de la planta de trituración en el sur del país.

«Ahora las fábricas aquí están ejecutando principalmente contratos firmados anteriormente y contratos básicos. Los suministros físicos de comida aún son escasos, lo que se espera que disminuya la próxima semana».

Los inventarios semanales nacionales de soja de China, aunque todavía bastante bajos, se han recuperado aún más de su punto bajo récord a fines de marzo y alcanzaron 3,67 millones de toneladas el 13 de abril.

Las existencias semanales de soja en Guangdong, un importante centro de trituración en el sur de China CFD-SBSTK-GUAN, subieron a 488,000 toneladas, casi el doble de los niveles al 23 de marzo.

«Hemos estado vendiendo mucha harina de soja esta semana, ya que se esperaba que los precios cayeran», dijo una fuente con una trituradora líder con plantas en el norte y sur de China.

«Algunas plantas en el área del delta del río Perla, que anteriormente enfrentaban una escasez de frijoles, se han reabierto esta semana después de que llegaron los cargamentos. Verán cierta relajación (de la escasez) esta semana, comenzando desde el sur», dijo la fuente.

Sin embargo, trituradores y analistas dijeron que la escasez de oferta de harina de soja durará un poco más porque la demanda del ingrediente alimenticio sigue siendo fuerte después de una larga escasez.

«Los frijoles están llegando gradualmente. Pero hay una gran cantidad de (pedidos) de harina de soja que deben entregarse. Los suministros de comida serán ajustados por algún tiempo», dijo la analista de Shanghai JC Intelligence Monica Tu.

Brasil envió 12,6 millones de toneladas de soja en marzo, un aumento del 35% interanual. Al menos el 61% de estas exportaciones están destinadas a China, según muestran los datos de Refinitiv.

Dólar: las 5 causas de la disparada de la divisa en la Bolsa

AMBITO. Entre las causas de la fortísima suba de los últimos días, aparecen la inestabilidad macro, la fuerte caída de la tasa de interés, la fuerte emisión de pesos ante el parate económico que impone la pandemia del coronavirus, la renegociación de la deuda y los defaults de algunos de los bonos argentinos, junto señales negativas de algunas decisiones oficiales.

Inestabilidad económica

Para Matías Rajnerman, economista jefe de Ecolatina, este factor, que es con el que convivimos desde hace ya varios años, se ha agravado en los últimos días con la cuarentena obligatoria. Si bien la inestabilidad macro ¨no fue determinante, porque si no el dólar se tendría que haber disparado el 20 de marzo o antes, es un factor que alimenta la demanda de dólares¨, explica.

Por su parte, analistas de Delphos Investment advirtieron que “existe un elevado el riesgo para nuestro país de enfrentar una cuarentena absoluta sin herramientas fiscales y financieras”, lo que incrementa los desajustes e impactan en el dólar libre que se opera en la Bolsa.

Caída de la tasa de interés en pesos

Los rendimientos de plazos fijos en pesos, como los de la tasa Badlar (para depósitos de más de un millón de pesos) vienen en caída libre en las últimas semanas, por lo que muchos ahorristas no están renovando sus colocaciones en moneda local y comenzaron a dolarizarlas.

“El costo de oportunidad de no dolarizarse es nulo. Hoy en día las colocaciones en pesos, salvo que uno quiera ir a los bonos Boncer (que ajustan por inflación), son muy bajas. Entonces si además la inflación se acelera, complica aún más el panorama y le suma presión al CCL”, comenta Rajnerman.

Por su parte, para el analista financiero Salvador Di Stéfano “hoy existe un corralito para los depósitos en pesos”, en el sentido de que muchos ahorristas que han ido a renovar sus plazos fijos en pesos, se han encontrado que la tasa está tan baja, en un nivel del 24% o menos, que representa casi la mitad de la inflación, por lo que se deciden a sacar ese dinero y pasarse a dólares».

Y remarca que “como no podés comprar más de u$s200 en el mercado oficial, los inversores acuden a la Bolsa a hacerse de divisas, así el tipo de cambio implícito pasó de $80 a $110, entre el 24 de febrero y el 14 de abril”.

Renegociación de la deuda y defaults “secuenciales”

Para Rajnerman, “la inminente propuesta a los tenedores de bonos con ley extranjera que trascendió es muy agresiva y muy difícil se ser aceptada en este contexto. Esto denota una negociación larga, lo que implica incertidumbre, que a su vez en Argentina se traduce en demanda de dólares”.

Sumado a esa compleja negociación, Di Stéfano cree que también contribuyó al salto en el dólar el default de los bonos bajo ley argentina de la semana pasada. “Es un default secuencial, primero de las letras en dólares en la época de Macri, y ahora de los bonos bajo ley argentina en el Gobierno de Fernández”, subraya.

Fuerte emisión de pesos

Bien sabido es que la emisión de marzo fue récord para atender el plan de emergencia ante el aislamiento social y obligatorio que impuso el Gobierno ante la pandemia del coronavirus: se imprimieron casi $600.000 millones, que llevó a la base monetaria a incrementarse casi un 35% en un mes. Y en abril, la “maquinita” seguirá funcionando en modo acelerado. Esto es un factor determinante en la escalada de los tipos de cambios implícitos.

“La emisión para financiar la cuarentena ya arrancó. El tipo de cambio oficial actúa como principal dique de contención de ese río de pesos. La brecha muestra el nivel de esa imaginaria represa. Cuando abran el dique o desborde, todos esos pesos finalmente llegarán a los precios”, advirtió el economista de Econométrica, Ramiro Castiñeira.

El economista de Ecolatina, en tanto, remarca además que el presidente Alberto Fernández adelantó en los últimos días que el Gobierno pagará los vencimientos de los bonos en pesos, lo que profundizará aún más la emisión. “Si eso es así se concretará una emisión adicional además del plan anti coronavirus, que ya presentaba una expansión fiscal de alrededor del 2% del PBI. Es decir, habrá una masa de liquidez aún mayor, lo que anticipa más presión para la divisa”, sentencia.

“El único recurso disponible es la emisión monetaria. Lanzados de lleno al uso de este recurso empezamos a sentir algunas consecuencias. La primera y más lógica es la cotización del dólar financiero”, agregaron desde Delphos.

Señales negativas de algunas decisiones oficiales

Di Stéfano considera que tanto la apertura parcial de los bancos, que esta semana volvieron a operar pero no por ventanilla y con limitada concurrencia, determinada por el número de DNI, fue otro factor que contribuyó la disparada del dólar en la Bolsa.

Además, menciona otra noticia negativa para el mercado que estimuló la dolarización: “La eventual creación del impuesto a la riqueza”. Y remarca: “Hasta tanto el Gobierno no cambie este clima con alguna señal en la dirección opuesta a estas medidas, todos los caminos van a ir al dólar”.

El Gobierno registra ante la SEC bonos por otros u$s 20.000 millones y difunde la oferta

CRONISTA. El Gobierno avanzó hoy con los procesos formales y los intercambios con bonistas en los últimos días para llegar al día D: la presentación formal de la oferta de canje ante los acreedores privados.

Si bien se sigue trabajando en completo hermetismo, fuentes oficiales confirmaron a El Cronista que están «próximos a salir». Entre hoy y mañana se espera que se difunda el plan de Martín Guzmán para la deuda.

Entre los pasos formales, desde el Ministerio de Economía presentaron esta mañana el pedido para registrar nuevos valores en la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) por un monto adicional de u$s 20.000 millones.

La presentación ante la SEC es un paso formal, reconocieron fuentes del Gobierno, y no debe leerse en relación a la cantidad de títulos que se busca canjear para concluir una eventual quita cuál sería.

El registro de estos bonos por u$s 20.000 millones se suman a otros u$s 30.500 millones que el Gobierno inscribió el 16 de marzo ante la propia SEC, en una primera cantidad que fue la inicial, siempre dentro de la órbita de deuda en dólares y bajo legislación extranjera.

El Gobierno, a través de un decreto, definió que la deuda en dólares bajo legislación extranjera que es elegible para reestructurar suma u$s 68.842 millones.

El objetivo que buscan en el oficialismo es volver a la deuda a un sendero «sostenible»: es que el paraguas del Fondo Monetario Internacional, que es quien califica a la performance de la deuda, se volvió prioritario. Una vez resuelta, a favor o no, la cuestión con los acreedores privados, seguirán los pasos para avanzar en un nuevo acuerdo con el organismo con el objetivo de refinanciar los vencimientos.

Cuando se comparara con países de la región, la situación financiera de la Argentina es de las de peor performance: así surge al mirar el nivel de reservas internacionales y cuánto de las necesidades de financiamiento se cubren.

Un trabajo del Economist Intelligence Unit (EIU) así lo demuestra: la Argentina este peor que el promedio general de la región y es la de peor situación.

«En medio de las grandes salidas de capitales y la caída de la IED (Inversión Extranjera Directa), las reservas estarán bajo presión en Latinoamérica. Pero el punto de partida es al menos bueno. En muchos países, las reservas cubren el requisito de financiamiento bruto (déficit más vencimientos de deuda)», sostuvo Fiona Mackie, economista y directora para América Latina para el EIU.

Los bonistas saben de la situación y la complicación que implicó la propagación del coronavirus. Así, el temor de que desde el Gobierno avancen con un posible «standstill», que deje la situación de la deuda en donde está pero donde no se puedan iniciar acciones legales, inquietó a más de uno, en medio de la intención oficial de buscar la sostenibilidad.